Qué pasa si se mojan los lentes de contacto?

El agua puede hacer que las lentes de contacto cambien de forma y que se peguen al ojo. Aparte de ser incómodo, esto puede provocar daños en la córnea.

Qué pasa si se mojan los lentes de contacto?

El agua puede hacer que las lentes de contacto cambien de forma y que se peguen al ojo. Aparte de ser incómodo, esto puede provocar daños en la córnea. Como acabamos de ver, la combinación del agua y la lentilla puede resultar desastrosa. Tenemos que evitar en la medida de lo posible que nuestras lentillas no se mojen o se contaminen.

Irenie Ekkeshis tenía mucha comezón en el ojo, pero pensó que no sería algo tan grave y lo dejó pasar. Lamentablemente la molestia no se fue y terminó por perder la vista. Hoy te voy a hablar de los errores más graves que podemos cometer cuando usamos nuestras lentillas blandas. El motivo es simple, pues el agua no limpia bien ni mucho menos desinfecta las lentillas, ya que en ella hay trazas de bacterias, hongos y otros microorganismos.

Aparte de esto, el agua corriente, ya sea de grifo, embotellada, purificada o destilada, también es perjudicial para las lentillas, ya que las daña de forma que luego pueden no adaptarse bien a los ojos o, por el contrario, quedarse pegadas al glóbulo ocular causando grandes molestias, irritación, visión borrosa e incluso daños. Guardar las lentes de contacto en el líquido especial para lentillas es uno de los cuidados básicos de estas. Es importantísimo guardar siempre las lentillas en solución única o líquido de lentillas especialmente diseñados para esas lentillas en concreto. La única forma de asegurarnos que nuestra lentilla es la correcta y que va a seguir siéndolo los próximos meses es acudiendo a nuestra óptica y preguntando a nuestro contactólogo.

Aunque cada vez sean más cómodas y eficientes, las lentes siguen limitando el acceso de la córnea tanto al oxígeno como a la lágrima. Si se usan las lentillas tras haberlas guardado así, se corre el riesgo de sufrir una infección ocular, lo cual puede llegar a producir pérdida de visión e incluso ceguera en los peores casos, sobre todo si no se trata adecuadamente la infección. Suele causar dolor, enrojecimiento y visión borrosa, por lo que puede confundirse con problemas oculares más comunes, como la conjuntivitis. No obstante, hay que tener en cuenta que no es la solución salina específica que hemos mencionado entre los tres líquidos especiales habituales, por lo que no se adapta bien a las necesidades de conservación e higiene.

Aunque los médicos le mandaron medicamento, su córnea se dañó y se quedó con vista borrosa para siempre. También puedes mirar la base del estuche para guardar lentillas y ver si está marcado con el símbolo de reciclaje o no. Muchas veces es difícil acordarse de lo que comimos la semana pasada por lo que es bastante difícil recordar el día que hemos abierto el líquido. Si eres de los que reciclan, algo que en EcologíaVerde recomendamos al máximo, entonces recicla el estuche de lentillas que es de plástico llevándolo a la óptica, pues en algunas sí que gestionan este tipo de residuos, o bien puedes llevarlo a un punto limpio o verde.

Ekkeshis se sorprendió porque no había ido a nadar antes de que comenzara la enfermedad, más tarde descubrió que se había contagiado por usar sus lentes de contacto con las manos húmedas.